Backstage García Bello: la intimidad artesanal detrás de una colección nacida del paisaje

Detrás del carácter performático del desfile, el backstage de García Bello reveló un proceso silencioso y profundamente manual. Allí, lejos de la pasarela, cada prenda contaba una historia previa: telas recuperadas, costuras visibles y terminaciones que celebran el tiempo invertido en hacer.

La colección surge tras el regreso de Juliana García Bello a Tierra del Fuego, experiencia que redefinió su mirada creativa y conectó el diseño con la cotidianeidad del territorio austral. La ropa, según la diseñadora, nace de observar cómo las personas realmente viven el clima, el movimiento y la geografía del sur. 

En los racks convivían materiales técnicos inspirados en el outdoor con textiles resignificados mediante upcycling. Cordones, ajustes y amarres —detalles recurrentes— respondían a una idea simbólica poderosa: mantenerse anclado frente al viento, permanecer.

El backstage funcionó como laboratorio comunitario más que como espacio de producción acelerada. Cada look parecía construido desde la experiencia, no desde la tendencia. Allí se entendía el verdadero corazón de la colección: una moda que no busca escapar del mundo, sino pertenecerle.

Scroll to Top